Texto de presentación de <i>Río incurable</i>

Círculo de Bellas Artes. Madrid, 7 de febrero 2018


Quiero agradecer en primer lugar al Círculo de Bellas Artes y a su director, Juan Barja, a los compañeros de mesa y a todos ustedes que nos acompañan, la posibilidad de presentar esta noche una nueva publicación de Miguel Gómez Ediciones, en esta ocasión el poemario Río incurable de Jorge Alemán. Se trata de una presentación que conlleva para mi una doble emoción pues Jorge Alemán nos acompaña desde hace muchos años, no sólo en la apuesta editorial —tiene varios ensayos editados por nosotros en el marco de su relación al psicoanálisis—, sino también por el encuentro en la palabra donde desde el principio se ha conjugado el psicoanálisis y la poesía, dando lugar tras estos años a algo tan importante como es la amistad.

Hay un poema sencillo en este poemario, conciso pero infinito, que evoca la importancia de la amistad para Alemán.


XXIX

Oh amistad libre de las turbulencias de la pulsión / de los caprichos de las demandas incondicionales / de los impasses del deseo / y en la Frontera con esas dimensiones cruzadas.

Qué serían los nudos humanos sin tu misteriosa custodia


Un Río donde nos asalta la constatación en el silencio, de que el cero en el origen se hace cómplice. El reconocimiento del legado, la aliada del padre. Más allá de la muerte. Pues como dice Alemán en un verso de su gran poema "Conjeturas del segundo nacimiento" que abre el poemario


…/ Ningún paisaje es cierto frente a la muerte / Más el Padre viene / El Padre viene y nada /… /Y algo sube con mi Padre al borde sin orillas / Algo que me nombra sube con Él / En el salvamento de la timidez de la carne / Y se ve escrito en el puente Luche y Vuelve /….


Se trata además de un libro importante en el marco de la producción poética contemporánea, porque su caudal viene a expresar la radicalidad última en la que la palabra se sustancia; el no saber que encarna lo indecible. Por eso, río poblado del rumor. Donde el verbo se hace litoral en los meandros donde la experiencia del poeta es caminar de una nada a otra, mi edad es una ciudad perdida dice, de un recuerdo del olvido a otro de la experiencia, no sólo de lo vivido en el mundo sino también en el origen hasta alcanzar el extremo límite de la palabra en el que gira la destrucción del sentido y la apertura infinita de la misma, apertura que es la que otorga el río, implacable en su profundidad. Incurable flujo de la lengua.


XXIII

Esta fractura llegó antes que yo / es una herida que no tiene fecha/es una brecha anterior al sol que me dio en la frente parte de su tiempo ¿cómo voy
a hablar de este silencio que hace callar al filósofo arrogante? / Si hasta las Iglesias / las oraciones y plegarias / se avergüenzan de la belleza naciente en el fragmento que intenta nombrarte / sin orgullo agradezco este aniversario sin edad / dedicado a todos los irreductibles que celebran en la frontera haber sido arrancados a la nada...


Importante también porque la libertad del poeta se enfrenta a la legalidad y al consumismo lingüistico, de los poderes.


Para Alemán contra el orden impuesto del poder se levanta la libertad de la palabra poética pues la palabra poética no puede estar al servicio de nada ni de nadie. De ahí que el poeta, no parta de unos conocimientos previos a la experiencia sino que ese conocimiento se produce en el mismo proceso creador. Al igual que con el psicoanálisis, no escucha el saber referencial como su fuente.

En Alemán me aventuro a decir que es previo el poeta al psicoanalista. El psicoanalista vendrá como efecto del tránsito demoledor, la disolución de lo que impide que la palabra se escuche y renazca del poema incrustado en el cuerpo. No entender, sino plasmar en la página en blanco el agujero de la palabra donde esta declara su borde para decir su propio espacio creado, o decir

la vaciedad, por esto, el decir de esta palabra aboca irremisiblemente a lo indecible. El caudal que dice en su impostura de oscuro y ancho río.


XXXIV

Dame tu Luz / que ayuda a vivir entre los otros / cuando la soledad común / aguarda sin esperar nada / dame la víspera que captura la intensidad de esa fuerza redentora / que hizo de la memoria una danza plebeya y justiciera

Hacia los días que vienen



Es un poemario donde también transita la encarnación de los cuerpos que fluyen sin fronteras: las mujeres.

Río por donde el poeta camina en solitario la senda sin asideros, de la palabra que fragua el amor en el instante. Mientras el objeto amoroso permanece.


II

Ahora que se fueron las amantes / los marinos insomnes / ya cayeron las luces sobre los fuegos hirientes / y se agotaron los puertos y los poemas / y las ciudades secretas / y tu pequeña voz dando el tono del día / ahora que mis recuerdos son brasa abandonada en las fronteras del sueño / ahora que no estás / y solo queda el cuerpo que resta al dolor tu existencia del tiempo / ahora que no te llamo nunca / ahora que sos la palabra impronunciable / río y me río con vos / de todo aquello que entre nosotros / jamás hubiera hecho obra para los otros / y eso que en nuestra ruta insignificante / eras la luz anterior a la insurrección


O



XLVIII

Abrazame que esta no es una corriente como las otras / agarrame bien que este rayo viene justo sobre mi frente / salvame que esta ola ha destruido todos los puentes / cubrime que estas balas vienen de todos lados / que no sé rezar ni escribir plegarias / ni me fue dada la fe / hablame / besame / sentime / que aunque parezca locura /

no te estoy pidiendo nada…


Estos poemas, no borran sin embargo el marco de una mirada histórica que habla de una opresión concreta. El Amo con su guante de acero contra el que el poema gana la batalla en los dos orillas del atlántico. Fronteras que hacen del mar rio también. Más allá de la biografía y de la edad pues se abre también una pregunta con este poemario al tiempo de la palabra poética. Hay poemas al final que son de juventud, de los años 70.
Y sin embargo que considero respuesta anticipada y fuente que no cesa en tanto no hay la madurez de No saber. Hay el poema.


2. INVASIÓN

En cuanto a los relojes

    y a las fronteras

yo no soy culpable

de que ustedes

se hayan dejado someter

    a las influencias frías.



O



12

Mis días son todo azar y mi noche embarcación abandonada entre relámpagos. Dónde estarán mis hermanos. Dónde duermen esperando. pronunciado sol no dejes que mi piel vacile. Han saqueado mi alma. El invasor llegó hasta mi corazón y quemó mis ojos. Me han confinado a dormir con Satanás entre sábanas sucias. Han prohibido mi llanto. Mi luz.

Mi aire.


María Navarro